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Cuál es tu tipo de Piel? La Clasificación Definitiva

By enero 26, 2020 enero 30th, 2020 No Comments

Cuando nos preguntan por nuestro tipo de piel, debemos de olvidarnos de que sólo existen las pieles secas, mixtas y grasas. Además de añadir las pieles deshidratadas y sensibles.

Debemos tener en cuenta que existen miles de factores que influyen en nuestro organismo para creer que sólo existen 5 tipos de pieles.

Las pieles se clasifican de múltiples formas,y nosotros mismos podemos analizar los diferentes factores que llevan a la piel a desarrollar ciertas características.

1 – Clasificación por epidermis

Podemos saber si tenemos una piel fina o gruesa de la siguiente manera:

Si al “pellizcarla” casi podemos tocarnos con ambos dedos con los que la estamos pellizcando es una piel fina.

Tenemos una piel gruesa si la notamos más compacta y resistente.

2 – Clasificación por dermis

Tenemos una piel tónica, si sl ejercer un movimiento de tensión, vuelve rápidamente a su sitio. Eso significa que posee un buen balance de colágeno y elastina.

En cambio, si al ejercer un movimiento de tensión, cuesta que ésta vuelva a su sitio tenemos una piel flácida.

3 – Clasificación por lípidos

La piel está compuesta por lípidos y agua para que sea saludable. En cambio, anatómicamente no es así.

Aunque todos partimos por tener una piel mixta; ya que, nuestras glándulas sebáceas están distribuidas principalmente en la zona T .,un desequilibrio en la glándula sebácea, conlleva a que se desencadene otro tipo de piel.

Piel Alípica: Si está bien cuidada, es una piel de aspecto impecable, ausente de brillos, granos y matizada.

Piel Seca: Es una piel con falta de lípidos, agua… o ambas cosas. Se distingue por su tacto áspero.

Piel Mixta: Es la piel más común, la que tenemos la mayoría de las personas.Se distingue principalmente por ser más grasienta en la zona T (frente, nariz y barbilla) y entre normal y seca en la zona de las mejillas.

Piel Grasa: Se caracteriza por tener un aspecto oleoso así como por la formación de brillos en la zona T del rostro, la presencia de granitos y puntos negros. Pero una gran ventaja de las pieles grasas es que permanecen jovenes durante más tiempo, debido a que  la grasa retiene elasticidad y aporta mayor resistencia a las arrugas en comparación con la piel normal.

4 – Clasificación por agua

Piel Hiperhidratada: Se caracterizan por un aspecto muy brillante por exceso de sudoración,debido a cambios hormonales o a vivir en lugares con altas temperaturas, como resultado, aparece una piel hiperhidratada a nivel superficial pero deshidratada a nivel interno.

Piel Eudérmica: Es una piel equilibrada, cuyas secreciones sudoral y sebáceas son normales, por lo que la piel está protegida. Su capa córnea está bien hidratada. Es la piel típica de los niños y piel joven, flexible y resistente.

Piel Deshidratada: Es una afección cutánea que significa que tu piel no tiene la cantidad de agua que necesita. Usualmente, está causada por la dieta y otros factores externos por lo que cualquier piel puede estar deshidratada.

5 – Clasificación por sensibilidad

Piel Atópica: es una enfermedad de la piel que se caracteriza por una excesiva sequedad, lo que conlleva a su escamación e irritación y provoca molestos picores. Se trata de una forma constitucional de cutis seco con poca agua y grasa, por lo que se descama e irrita con mucha facilidad.

Piel Reactiva: Este tipo de piel reacciona con mayor agresividad a factores como el medioambiente: calor, frío, viento, sol o incluso cambios bruscos de temperatura y la polución atmosférica puede producir picores, sensaciones de quemazón, rojeces o la molesta sensación de calor.

También por la aplicación de algún producto que contiene un ingrediente que es poco tolerado o al contacto de la piel con agua muy dura o con ciertos tejidos puede provocar sensaciones molestas como picor, tirantez o rojeces.

Piel Sensible: Estas pieles presentan una respuesta presentan una respuesta exagerada frente a determinados productos o situaciones bien toleradas por las pieles normales. Es decir, su umbral de sensibilidad está disminuido, las terminaciones nerviosas a nivel de la piel son más sensibles y todo ello da lugar a que tengan manifestaciones de diferentes tipos (picor, tirantez, calor, ardor, falta de confort…). También pueden tener algunas manifestaciones palpables (rojeces, descamación…).

6 – Clasificación por oxigenación

A medida que envejecemos, el oxígeno no llega a las células de la piel.Como resultado la piel se vuelve más fina y comienza la aparición de arrugas o manchas de la edad.

Piel Axfisiada: es aquella que no expulsa de forma correcta el exceso de sebo de la piel. Debido a esto, el poro se ensucia y termina obstruyéndose generando la formación de milliums (puntos de grasa o agua enquistados), especialmente en la zona de las mejillas y contorno del ojo.

Piel Desvitalizada: Factores como el estrés, la mala alimentación o una rutina de limpieza incorrecta o incompleta hacen que el cutis sufra una serie de modificaciones fisiológicas. Los primeros signos que saltan a la vista son la pérdida de luminosidad –la epidermis se vuelve opaca-, y la aspereza –por la falta de hidratación- que lleva a la aparición de nuevas arrugas o a la profundización de las ya existentes.

Espero que el artículo de hoy te haya servido para aclarar algunas dudas y a despejar ciertos mitos existentes sobre los tipos de piel.

No olvides que cada piel es única, y lo que le funciona a tu amiga/hermana no tiene por que irte bien a tí.

La relación con tu piel es algo que te acompañará toda tu vida.Cuánto mejor la conozcas y sepas lo que le sienta bien o lo que le irrita, mejor sabrás cómo tratarla.

¿Tienes dudas? ¿Sigues sin tener claro tu tipo de piel? ¿No tienes claro si el tratamiento que usas actualmente es el adecuado? Quieres que te ayude a personalizar una rutina facial?

No te preocupes! estoy aquí para ayudarte. Escríbeme a hola@carilocosmetics.es  y charlemos un rato.

Muchas gracias por leerme!

Un beso,

Susana.

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